Embarazo

Cambios en el cuarto mes de embarazo

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Entre las 13 y las 16 semanas de embarazo, el feto alcanzará los 13 centímetros de largo y 140 gramos de peso, aproximadamente. Su tamaño se asemeja a una manzana y durante las próximas semanas podréis sentir sus primeros movimientos.

Aunque exteriormente no sintáis muchos cambios en el cuarto mes de embarazo, el desarrollo de vuestro bebé sigue siendo veloz. Lo que hace unas pocas semanas era una diminuta unión de células, ahora es un pequeño ser humano totalmente identificable, tanto por fuera como por dentro. Y es que todos sus órganos y estructuras están prácticamente formadas, aunque todavía quedan por delante varios meses de maduración.

Empieza el segundo trimestre del embarazo

Este mes suele ser muy agradable para las futuras mamás, ya que tienden a desaparecer las molestias del primer trimestre. El sueño característico de las primeras semanas de embarazo se apacigua, y muchas embarazadas refieren un aumento de energía e incluso del deseo sexual. Además, sentiréis una mayor lubricación y sensibilidad en la piel y los genitales. 

No os debéis preocupar si, por el contrario, no tenéis ganas de sexo. También es perfectamente normal, y va a depender siempre de cada embarazo y circunstancia. Lo más importante es que exista una buena comunicación en la pareja, respetando vuestras necesidades en cada momento.

Podréis saber el sexo 

En la semana 14 de embarazo ya podréis saber si es niño o niña casi con total seguridad, pero siempre es recomendable confirmarlo de nuevo en la semana 20. También en esta etapa, el feto comienza a producir orina y a liberarla en el líquido amniótico. Este fluido rodea y protege al bebé, le permite moverse y le ayuda a desarrollar sus pulmones. La cantidad de líquido amniótico cambia a lo largo del embarazo y se regenera continuamente, pues el feto lo ingiere.

Embarazada sostiene dibujo de niño o niña

Ya desde el mes pasado vuestro bebé tiene episodios de hipo que se mantendrán a lo largo de todo el embarazo. Estos espasmos se deben a la inmadurez de su diafragma, pero todavía no podréis sentir el hipo del feto, será un poco más adelante.

A las 16 semanas de embarazo vuestro bebé ya abre la boca para bostezar, tiene movimientos de chupeteo y deglución, e incluso ya comienza a chuparse los dedos de las manos y de los pies. Esta actividad, además de aportar calma y bienestar, le prepara para la alimentación extrauterina.  

Adiós a las náuseas, hola manchas 

A lo largo de las diferentes etapas de embarazo, mes a mes, iréis notando síntomas que desaparecen, otros nuevos, e incluso algunos que se mantienen durante toda la gestación. Las náuseas y los vómitos suelen disminuir en este segundo trimestre, pero pueden aparecer otras molestias como el sangrado de las encías. Con el aumento del riego sanguíneo y la reacción de las encías a la placa bacteriana, puede que desarrolléis gingivitis (irritación e inflamación de las encías). Por eso es fundamental que tengáis una correcta higiene dental, incluyendo visitas al dentista durante el embarazo.

También puede que notéis que empiezan a salir manchas en vuestra piel, sobre todo en forma de máscara. Este oscurecimiento se llama cloasma gravídico, o melasma. Aunque su causa durante el embarazo es inespecífica, hay ciertos factores que favorecen su aparición. La acción de las hormonas propias de la gestación, los estrógenos y la progesterona, provoca la liberación de una hormona que estimula la melanina (el pigmento responsable del color de la piel y el cabello). Esto, sumado a la exposición solar, impulsa el brote de estas manchas oscuras. Por eso, el tratamiento del melasma consiste principalmente en la prevención, evitando el sol en el rostro con medidas físicas y la protección solar.

Si te interesa saber las claves para disfrutar de tu embarazo mes a mes y conocer cada etapa de desarrollo de tu bebé.

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